lunes, 18 de febrero de 2019

Sobrecarga de trabajo

Cuando en el trabajo, puntualmente, se tiene un pico de trabajo, es algo que se puede entender y se puede manejar, de hecho, pocas personas se niegan a dar un empujón para salvar esos picos. Ahora bien, cuando esa puntualidad se convierte en habitual y no solo eso, además, puntualmente de nuevo, hay sobrecargas, porque ya no son picos, que esos son continuos, entonces, directamente, no se puede trabajar.

Y es que nunca se debe sobrecargar a los trabajadores, pero es cierto que en muchos casos se hace y eso lleva a que la rotación en la empresa es excesiva, lo que no es nada bueno, ya que se pierde la experiencia y con ello, la eficacia en el trabajo.

Por lo tanto, no sobrecarguéis a los trabajadores, tratarles con respeto y valorar su trabajo como se merece, a la larga, veréis unos resultados espectaculares.