viernes, 20 de julio de 2018

¡Dime que tengo que hacer!

Por desgracia, la frase que da título a ésta entrada, la hemos oído en más de una ocasión de diferentes jefes que hemos tenido a lo largo de nuestra carrera laboral. Y quizá, por oír ésta y otras muchas frases, tenemos claro que el nivel de dirección en éste país, es bastante malo. Y decimos ésto, porque un director, debe recabar información de todas las partes y tomar él la decisión, si lo que hace (y lo hacen muchos), es pedir una solución a su equipo, para aplicarla y en caso de funcionar, apuntarse el tanto y en caso de fallar, poder echar la bronca a alguien, está actuando mal.

Así que, si tenéis un jefe al que estáis permanentemente sacando las castañas del fuego, dejar de hacerlo por dos razones, la primera, porque se apuntará vuestro trabajo y la segunda, porque pagaréis el pato en caso de fallar. Debemos dejar que nuestros jefes decidan y se mojen, que para eso cobran más y tienen un nivel de responsabilidad mayor.