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domingo, 31 de julio de 2022

Las consultoras desbancan a la iglesia

Siempre se ha dicho que "pides más que un cura", haciendo mención a las colectas que hace permanentemente la iglesia, para poder financiar sus diferentes proyectos.

Pero sin embargo, las consultoras son mucho peores. Entre otras cosas, porque la iglesia (salvo casos de corrupción), el dinero lo emplea en atender necesidades de su entorno, sin embargo las consultoras te general un problema, para el que no dan una solución muy clara y encima, te piden dinero por hacerlo.

Además, una vez que te comes el proyecto que no pediste y que viendo su trayectoria piensas que se debe hacer algo distinto, el resultado es pedir más dinero. Y sin embargo, si durante el trascurso del proyecto, hay cosas que, estando planificadas, no es necesario hacer, porque ya estaban hechas, entonces, no puedes pedir que te devuelvan esa parte.

Así que, como decimos en el título, la frase debe cambiarse por "pides más que un consultor".

miércoles, 13 de julio de 2022

Patadón

Una de las cosas que mejor se les da a los consultores, es pegar un patadón al proyecto, de manera que siga gastándose dinero en aportar nada, hasta el infinito.

Y nos saca de quicio, porque, como siempre decimos, un consultor debe solucionarte los problemas, simplificar tus procesos y ayudarte en modernizarte, de manera que puedas hacer tu trabajo de una manera más eficiente. Sin embargo se dedican a inundarte de proyectos, papeles y un montón de cosas, que no tienes por qué conocer, haciéndote partícipe de ello y lo que es peor, ser el que toma la decisión, cuando, precisamente les contratas, porque no tienes capacidad de hacerlo.

En definitiva, los consultores son más como las películas de los hermanos Marx, te lían hasta el infinito, sin aportarte nada, pero eso sí, te has gastado un dineral, en hacer todo ese lío. Afortunadamente esto empieza a cambiar, sobre todo por las pequeñas empresas, que son las que no contratan a las grandes consultoras, ya que tienen claro el percal. Así que es un mal menor, las grandes son un desastre y se dejan liar por las grandes consultoras, que son el mismo desastre.

La pena es que no nos gusta ese rollo, porque se gana mucho dinero, sin hacer apenas nada... en fin.

viernes, 8 de julio de 2022

Los "Kick-off"

Literalmente "Kick-off" significa "Patada inicial", lo que es un saque de un partido de fútbol, esto es, el arranque de lo que sea. Lo que se ha llamado siempre, "Arranque de proyecto", pero como siempre estamos poniendo palabras en inglés, para cosas que ya tienen su nombre en español, porque es mucho más "profesional".

De hecho, ese "Kick-off" tan moderno que tenemos, siendo lo mismo que era el "Arranque de proyecto", al reducirlo a la mínima expresión, por aquello del "Agile", ni se profundiza lo mismo, ni se despejan dudas, teniendo que hacer reuniones previas o posteriores, que si las juntas, dan el "Arranque de proyecto" de toda la vida.

Así que, sigamos con las modernidades, que parece que los consultores, a los que tanto apreciamos, tienen tan claro que es lo mejor y que es la manera de trabajar, aunque al final se trabaja muchas veces más en la forma, que en el fondo, lo que hace que las cosas tienen menos calidad.

Así que seguiremos como siempre, dejando que las cosas de consultores, vayan por su lado y las cosas técnicas por el suyo, de manera que se dé cobertura a la forma, trabajando en el fondo, que al final, es lo que recibe el cliente.

martes, 31 de mayo de 2022

Documentación al peso

Luego nos dicen que creemos que las cosas se hacen mal, cuando está todo mucho más documentado y estructurado que antes, además, sabiendo antes de ponernos a hacer cualquier proyecto, los pormenores del mismo.

Sin embargo, cada vez que entramos en Confluence (ahora con la metodología Agile es lo más), no vemos más que documentos y más documentos, que casi siempre maneja una PMO (obviamente ofrecida por las consultoras, para descargar de trabajo al proyecto), que estamos 100% seguros que no mira, ni el que la cuelga.

Así que tenemos proyectos, en los que se pierden cantidades ingentes de tiempo, haciendo documentos que luego nadie lee, para cumplir con unos estándares, puestos por quienes se hacen llamar consultores, que pretenden resolver tus problemas a base de talonario.

En nuestra opinión, si un buen consultor te hace un estudio de tus procesos, lo que se espera de él no es un documento, son unas claras especificaciones, para que un grupo de programadores, sean capaces a automatizar tus procesos, ahorrándote tiempo y dinero. Pero no, normalmente cuando contratas a una consultoría (no a un consultor, a una empresa), te podrá:
  • Una PMO para gestionar el proyecto (unas 2, 3 personas mínimo)
  • Un grupo de consultores para estudiar tus procesos (mínimo 2 personas)
Y con eso, no tendrás nada, habiendo pagado una pasta, porque hay que pasar a hacer el proyecto que han ideado, para lo cual, hay que montar un nuevo equipo, normalmente la PMO ya se queda (igual incrementando alguna persona más), en el que ya tendrás consultores técnicos (no menos de 2 personas), que estudiarán las diferentes herramientas para hacer lo estudiado y propondrán cómo hacerlo.

Una vez más, al final de esta fase, seguirás sin tener nada, ya que será un nuevo montón de documentos, para aterrizar cuando se programe. Y ahora sí, nos vamos a un aumento de otra persona en la PMO, porque arranca el desarrollo, en el que tendrás lo tradicional:
  • Un jefe de proyecto.
  • No menos de dos analistas.
  • No menos de 4 programadores.
Y después de esto y probablemente un año o más de tiempo desde que llegaron a tu empresa, tendrás un software, que casi con toda seguridad, no es lo que esperabas, pero después de lo que te ha costado, tendrás que usarlo, ¡qué remedio!

Pensarlo bien, externalizar sale muy caro y con las consultoras, mucho más. Sale mucho mejor contratar a alguien muy bueno en transformación de procesos manuales y tener un equipo propio de desarrollo, al final, tendrás lo que esperas, en menos tiempo y por mucho menos dinero.

viernes, 4 de marzo de 2022

Contratar a empresas consultoras

Cuando se contrata una empresa consultora para que te haga un trabajo y es intermediaria en dos partes y ve la posibilidad de sacar tajada, de cualquiera de ellas, ten por seguro que no te presentará la mejor opción, si no la que mejor se ajuste, a lo que la empresa consultora  quiere.

Y es que, en los años de experiencia que tenemos en tecnología, no hemos encontrado una sola, que nos haya ayudado, salvo que esa ayuda sea algo puntual y claro.

En todas, el resultado de la consultoría suele ser otro trabajo posterior, que mejora lo que ya tienes, pero para hacerlo, necesitas sus servicios, lo que les genera más trabajo. Y así, hasta el infinito.

Por eso, nunca nos han gustado las consultoras, ya que nuestro propósito siempre ha sido buscar lo mejor para nuestros clientes, aunque eso signifique no tener más trabajo. Y queremos aclarar que nuestros clientes, no es el que nos paga, es el que usa los servicios que se van a crear, que son lo que al final, los usarán si les son útiles, generando negocio, para el que ofrece el servicio, que es nuestro cliente.

Eso sí, si nuestro cliente, prefiere no tener en cuenta nuestras recomendaciones y prefiere maltratar a sus clientes, dándoles algo que no necesitan (bajo nuestro punto de vista, claro), con el tiempo, se verá si teníamos razón y debían habernos hecho caso, o no.

martes, 26 de octubre de 2021

Consultoría de verdad

Una de las razones por las que empezamos a escribir este blog, era para dar información sobre las consultorías y cómo los que se hacen llamar consultores, lo único que hacen es vender al peso información de cosas que ya sabes, para dejarte como estás.

Y eso, cada vez es más patente. Cada vez se tarda más en desarrollar las cosas, se tratan todos los desarrollos de la misma forma, en base a estándares creador por los consultores y al final, lo único que se tiene, son malas aplicaciones, que quedan lejos de los usuarios y además, cuestan un pastizal.

Una de las cosas que los consultores suelen hacer muy bien, es convencer a los clientes, que sus aplicaciones son antiguas y la única manera de mejorarlas, es hacerlas de nuevo, con tecnologías modernas y gastándose de nuevo el mismo dinero (o más), de lo que se gastaron en su día.

Y es que, la tecnología evoluciona, es cierto, pero no todas las aplicaciones son susceptibles de aplicar las nuevas tecnologías y simplemente actualizando la base en las funcionan, es suficiente para mejorarla. Pero ahí los consultores también hacen de las suyas y no recomiendan actualizar las cosas, por lo que, cuando vas a actualizar, estás tan lejos de la versión buena, que cuesta mucho llegar a ella.

En nuestra opinión, lo mejor, es tener un buen mantenimiento de las aplicaciones, de manera que se vayan migrando a lo largo de su vida, a las versiones más modernas, de manera que los cambios sean asumibles en ese mantenimiento, para que no ocurra lo contado anteriormente,

Así que no os dejéis engañar e intentar que vuestras aplicaciones se vayan actualizando, de modo que tengáis aplicación para rato.

miércoles, 23 de junio de 2021

Analizar bien las cosas

Uno de nuestros caballos de batalla, es hacer buenas consultorías y no las que se suelen hacer por las grandes consultoras. Y creemos que el problema de las grandes consultoras es el de siempre, pagan poco, no retienen el talento y finalmente, lo que consiguen es tener malos analistas.

Y es que, para analizar las cosas, no es necesario conocer bien las herramientas con las que se hacen las cosas, ya que las herramientas son el medio, por el que se aplican los análisis. Sí que es necesario consultar a los que saben de las herramientas, para entender los límites que tienen, pero no un conocimiento profundo.

Un buen análisis, tiene que tener en cuenta lo que se quiere hacer, ver las posibilidades de las herramientas y entender bien cómo ambas cosas pueden funcionar de la mejor manera. Y claro, eso es lo que es complicado y alguien que no tenga muy organizada la cabeza para pensarlo, será incapaz de hacer un análisis correcto.

Por eso, gastarse dinero en personas bien preparadas y con la cabeza bien organizada, será fundamental para conseguir ser eficaz en los proyectos. Cualquier otro tipo de organización, al final, costará dinero.

jueves, 9 de marzo de 2017

Cuando el contenido no importa

A la hora de presentar un proyecto de consultoría, lo importante es presentar un buen proyecto, que defienda lo que crees que tiene que completar ese proyecto. Un buen consultor, es lo que tiene que intentar, pero es un gran problema, cuando el cliente lo que busca es peso.

Y eso, los malos consultores son expertos en identificarlo y por lo tanto, en lugar de presentar un gran proyecto, presentan un buen número de papeles, que lo que consigues es abrumar a ese público, que pensará que es el mejor proyecto.

Luego, a la hora de ejecutarlo, se darán cuenta que no lo era, sobre todo, porque tocará rehacer varias cosas, consiguiendo retrasos importantes en la implantación del proyecto y finalmente, implantando un proyecto mediocre, que nunca funcionará, cosa que con el buen proyecto, no hubiera pasado.

Así que no te engañen con mucha documentación y presentaciones espectaculares, y procura estudiar bien los proyectos, para implantar el mejor, independientemente de la presentación que tenga.

martes, 12 de mayo de 2015

Rellenar el expediente

Otra de las habituales tretas, que usan los malos consultores, es la de inflar los proyectos porque sí. Y para ese inflado, utilizan lo más sencillo, llenarlos de burocracia y de subproyectos, de esta manera, necesitan una oficina de proyecto, que se encarga de la burocracia, y una estructura típica de proyecto (jefe de proyecto, analistas funcionales, analistas orgánicos, analistas programadores, programadores, arquitectos,...), para cada uno de los subproyectos. De esta forma un proyecto normal, se convierte en un megaproyecto, que deja muchos más beneficios.

Es otra de las muchas razones por las que los malos consultores, no nos gustan en absoluto. Además, este tipo de prácticas, lo que consiguen es que todos estemos medidos por el mismo rasero y además, que los proyectos no salgan en tiempo y forma, casi nunca. Como decimos en el título, al final, en esos proyectos, la gran mayoría de implicados, lo están, para rellenar el expediente, ya que no son necesarios.

No os dejéis engañar, si un proyecto parece fácil; más o menos sabes hacerlo, pero tienes dudas y alguien te dice que es muy complicado y te presenta un megaproyecto, desconfía, porque te está vendiendo lo que no es, y tendrás varias personas rellenando el expediente, pagando por ellos y sin sacar un rendimiento del tiempo invertido. Olvida ese tipo de proyectos, porque no tienen futuro.

lunes, 9 de marzo de 2015

Cuando el proceso no funciona

Llevamos unos días hablando de los malos consultores y sus "maravillosos" procesos, que simplifican enormemente la resolución de las cosas, que tradicionalmente, no se resolvían, con sus "maravillosos" procesos. Pues bien, por más que intentamos comprender, hasta dónde esos procesos, realmente facilitan, en lugar de enrevesar, con el objetivo del mal consultor, de vender sus servicios para hacer andar el proceso, no conseguimos comprenderlo. Y es que, estamos seguros, que su objetivo es venderte ese servicio y no simplificarte la vida.

Pongamos un ejemplo, en una empresa, cuando aparece un problema, se identifica el departamento responsable de su solución y se le dan un tiempo para resolverlo, en caso de pasar ese tiempo, si el problema sigue sin solución, se presiona al departamento, para que lo resuelva, si el departamento, identifica que su parte está hecha, pero el siguiente no lo ha hecho, se pasa a presionar al siguiente, hasta que al final, el problema se resuelve. Ahora, entran los malos consultores, ven el flujo de trabajo, montan una herramienta, que tienen todos los departamentos de la empresa, de modo que la incidencia entra en el sistema y se pasa al departamento que se cree, debe solucionarlo. En caso de no ser ese departamento, la incidencia empieza a dar bandazos, por un sitio y otro, hasta que por fin, cae en un sitio, que es quien debe hacer algo (al menos el análisis), una vez analizado e identificada la posible solución, se vuelve a pasar a otro sitio, que no era el exacto, vuelve a dar unos cuantos bandazos, sale en varios comités, como hay tantos participantes en la resolución, no se sabe a ciencia cierta, quién debe hacer qué, en definitiva, una proceso, más o menos manual, que funcionaba, se ha automatizado y no funciona.

Por eso, volvemos a repetir, si llega alguien a resolveros la vida, con un proceso maravilloso, para agilizar vuestro trabajo, que sólo vosotros conocéis, ante la más mínima duda del funcionamiento, estar seguros que os están colando un gol, no lo contratéis.

jueves, 5 de marzo de 2015

¡Qué pesados sois!

Hace unos días, por enésima vez, en una reunión con un consultor, de los que consideramos "malos consultores", cuando aportó una de las ideas maravillosas que tienen, que sólo ellos son capaces de entender, les volvimos a reprochar la forma en que hacen las cosas y la poca implicación que tienen, en el proceso que desean mejorar, preguntando a los de abajo, en lugar a los de arriba y realmente mejorando el proceso, no haciéndolo más lioso. La respuesta fue clarísima "¡Qué pesados sois!".

Y es que, a un consultor informático, de los malos, no hay peor cosa que le puedas hacer, que dejarle ver que no está realmente haciendo un buen trabajo, ya que les dejas en evidencia, pero es que es tan fácil. Y claro, al verse acorralados, sólo les queda tirar por la calle de en medio, sin más argumentos. Eso sí, presentarán en su informe que los comentarios hechos por xxxxx, no han tenido en cuenta, bla, bla, bla,.... así hasta llenar los folios necesarios, para que el peso del informe, se corresponda con el precio que van a cobrar por él.

De verdad, si queréis un buen consultor, fijaros que no os venda humo y que realmente lo que os cuente, simplifique el proceso, no sólo que saque mil y un papeles para saber por dónde va, con permanentes controles de calidad del proceso, etc... todo eso que venden, es humo y más humo, para al final venderte un departamento, que te haga ese trabajo de control. Y ese grupo cada vez consumirá más recursos económicos, cuando no produce nada. Como decimos siempre, vuestro negocio, nadie lo conoce mejor que vosotros y si algo de lo que os cuentan, no lo veis claro, estar seguros que no es necesario.

sábado, 28 de febrero de 2015

La transversalidad

Pues sí, muchos de vosotros, lo habréis oído de parte del mal consultor de turno, ya que es la palabra de moda. Se supone que los procesos transversales, son aquellos que unen a varios departamentos, para solucionar un problema en el que se ven implicados varios de ellos. De esta manera, ese proceso, establece las funciones de cada uno en la resolución del problema y cómo deben interactuar, para solucionarlo. Obviamente, eso es explicado muy por encima, pero para el detalle, ya tenéis a los malos consultores con sus cientos de transparencias, para que os convenzan.

La idea, como casi todo lo que piensan los consultores, no es mala, de hecho, siempre se basan en buenas ideas, con una ejecución final penosa, de ahí que les tengamos tanta manía. En primer lugar, venden la idea a la dirección, lo que es está bien, porque son los que tienen que comprarla y pagarla, pero a partir de ahí, todo es un despropósito, porque es con ellos con los que definirán los procesos y, por norma general, son los que no conocen el proceso en profundidad, creando al final, un proceso, que en lugar de aligerar, bloquea (y mucho), el buen funcionamiento del mismo.

Repetiremos, hasta la saciedad, que los que deben dar las pautas de cómo se realiza un proceso, son los que están trabajando directamente con él, ni sus jefes directos, ni los jefes de sus jefes, simplemente el que tiene el problema y ve clara cuál es su solución. Pero casi nunca es así, por lo que el "maravilloso" proceso transversal, se convierte en una carga, en lugar de en una mejora.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Las buenas palabras de los consultores

Es asombroso, cada día más, cómo un consultor, como si de un encantador de serpientes se tratara, habla a un auditorio, embelesándoles hasta conseguir su objetivo. La pena de esto, es que el objetivo que un consultor es el suyo, no el mejor para la compañía, a la que está embelesando con sus artes.

Y es así, en muchas ocasiones lo hemos visto, empresas con sus procesos productivos más que claros, cuando llega un consultor, que empieza a hablarles de la bonanza de hacer algo que nada tiene que ver con su negociado, pero que les augura un futuro mejor, cuando realmente a quien sí le augura un futuro mejor es al consultor y la tropa que trae detrás.

Lo malo de esto, es que a las empresas, por desgracia, no les dan muchas opciones, ya que las serpientes a las que encanta, son escogidas con mucha cautela, ya que no todos somos sensibles a sus encantos y esos, ya se buscan las vueltas para que no estén, o en caso de estar anularles, de modo que el encanto sobre el resto funcione.

Y así tenemos muchas empresas, gobernadas por consultores, que se encargan de cobrar a base de servicios "profesionales" de terceros, obviamente afines a ellos, los cuales hacen trabajos, que el consultor se encarga de vender, de manera que se cierre completamente el círculo.

Si los identificáis, no os dejéis tentar y decir claramente lo que pensáis, ya que nadie mejor que vosotros conoce, vuestra empresa y mucho menos vuestro trabajo.

martes, 23 de septiembre de 2014

Ejercer presión al último

Cuando se va a lanzar un proyecto, es lamentable ver, como se va perdiendo el tiempo. Primero, los que necesitan el proyecto, empiezan a dilatarlo, porque no lo ven claro, porque no saben si tienen presupuesto, porque no tienen proveedores, en definitiva, en análisis de la necesidad. Luego, se pasa a la fase de adjudicación del mismo, entonces se ve quien lo va a hacer, quien lo va a dirigir, cuanto va a costar al final. Para, por último empezar el proyecto.

En esta segunda parte, la empresa (o departamento) que va a realizar el proyecto, se reúne con el usuario, ve sus necesidades y pierde todo el tiempo del mundo, en ver qué es lo que necesita. A partir de ahí, empieza a hacer documentación, a esperar que la apruebe el usuario, a elaborar un plan de trabajo, a poner fechas. En definitiva, a perder más tiempo.

Por último, toca construir, en ese punto, se pasa la documentación a los que realmente hacen realidad el proyecto y se empieza a generar entregas, para que el usuario vaya validando cada una de ellas, de manera que lo que vaya acabándose, sea lo que se quiere.

Una vez acabado todo, el proyecto está terminado y todos disfrutan del resultado.

Pero claro, esta maravillosa película, no tiene un tiempo indefinido para hacerse, de hecho, todo el tiempo que se comen en pensar, diseñar y documentar, es tiempo, que parece que no pasa, porque le dan, en nuestra opinión, excesiva importancia. Y por otro lado, en muchos casos, los primeros que gastan tiempo en hacer nada, ponen una fecha fin del proyecto, por lo que ocurre lo inevitable, que todo el tiempo desperdiciado en hacer nada real, es tiempo que tienen que recuperar lo que sí hacen algo real. ¿Y qué ocurre? Pues que en la pirámide de los sueldos, el que menos cobra, porque se supone que le dan todo hecho, es el que, al final, trabaja de sol a sol, fines de semana incluidos, y si las cosas no están hechas, la responsabilidad es suya.

Creemos que hacer las cosas así, realmente es empezar la casa por el tejado, ya que está bien hacer una planificación y un estudio, pero tiene que ser muy liviano, para poder, cuanto antes, empezar a ver realidades, que seguro que modificarán tanto la planificación como el estudio. Cuanto menos cerrado sea esa planificación y ese estudio, mejor saldrá un proyecto, que nace, en su origen, con los tiempos muy ajustados. Obviamente, si el tiempo no es lo que te preocupa, es cierto que lo mejor es dejarlo todo bien atado desde el principio y así, encontrarse menos sorpresas al final. Pero, por desgracia, pocas veces dispones de ese tiempo, casi infinito.

sábado, 22 de febrero de 2014

Buscar el camino fácil

En el trabajo, buscar el camino fácil, como no puede ser de otra manera, es lo fácil. Pero no siempre lo fácil es lo óptimo y, si queremos que las cosas vayan bien, hay que buscar el camino óptimo.

En los proyectos, siempre encontraremos dificultades y, si esas dificultades, las resolvemos de la forma más sencilla que encontremos, sin pararnos a pensar si son las óptimas, fracasaremos. Esto quizá se da de bruces con lo que hemos dicho en otras ocasiones, de ir siempre a lo sencillo, sin complicar las cosas, pero no es así. Decimos que no se da de bruces, porque seguimos manteniendo que no hay que complicar las cosas, pero siempre que se tenga tiempo, hay que intentar buscar la mejor solución y esa, no siempre, es la más sencilla.

Para terminar esta píldora de hoy, sólo hay que completar el título de la entrada, "Buscar el camino fácil, no siempre es la mejor opción"

sábado, 1 de febrero de 2014

Captación de clientes

Últimamente, llaman a las puertas de las casas, sobre todo en los pueblos, que suelen ser casas unifamiliares, muchas empresas. Con la que está cayendo, es normal que las empresas se preocupen por buscar clientes y vuelven al método tradicional de la puerta fría. Y es que, los clientes ya no buscan y compran, hay que perseguirles.

El problema de las puertas frías, es la eficacia que tienen y mucho más ahora, que es complicado fiarse de la gente. Como el miedo es libre la gente, por lo general, no abre las puertas y te encuentras con muchos vendedores en la calle, pasando frío y paseando, de timbre en timbre, por si algún alma caritativa les abre y, con mucha suerte, les compra lo que sea que vendan.

Nosotros seguimos apostando por los canales tecnológicos, esto es Internet. Sobre todo, tiene mucho más alcance del que se piensa, la redes sociales y es que, por unas cosas o por otras, casi todo el mundo tiene perfil en alguna red social, lo que hace que si te posicionas bien, tengas muchas más posibilidades, que incluso con las puertas frías.

Y llegados a este punto, ¿cómo conseguir que en las redes sociales te vean? Muchos recurren a los, ya famosos, Community Manager, pero nosotros, como siempre, pensamos que lo mejor, es recurrir a nuestra imaginación. Al fin y al cabo, las redes sociales no son más que una visión virtual, del mundo real, por lo que lo que hay que hacer, es tener contactos, darte a conocer, contratar publicidad, en definitiva, hacer lo que haces en el mundo real, pero virtualmente.

Algunos Community Manager, son realmente buenos, pero la gran mayoría, como la gran mayoría de consultores, son gente, que ha caído ahí y hacen las cosas, mecánicamente y por el método de ensayo y error. Cuando algo funciona, simplemente lo repiten para todas las empresas en las que trabajan y, en este mundo, como en el real, lo que les funciona a unos, no necesariamente les funcionará a otros.

martes, 17 de diciembre de 2013

Exceso de delegación

Cuando se tiene que hacer un trabajo, para el que no estás capacitado, lo mejor que puedes hacer es delegarlo, pagar por él y vigilar que se haga como espera. El problema es, cuando se te va la mano y delegas en exceso.

Muchas veces, tenemos claro qué es lo que tenemos que hacer, de hecho, sabemos quien lo tiene que hacer y cómo, pero no todos se implican en el proyecto y pensamos que si pagamos a alguien, ese alguien se encargará de meter en vereda al resto, cuando realmente no será así.

Por eso, siempre defendemos el compromiso de todos los que forman un equipo y el que no se comprometa, lamentablemente, hay que invitarle a salir, ya que, de otro modo, lastra al equipo hacia un fracaso estrepitoso.

Nuestra apuesta, siempre, será por equipos bien avenidos, los cuales sean capaces de trabajar como uno sólo, de manera que las cosas salgan siempre adelante, como equipos y no como personas individuales, que lo único que consiguen es debilitar el equipo.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Uso del correo electrónico

Mira que insistimos veces, el correo electrónico es una herramienta que debe usarse con extrema precaución, ya que, en cuanto te descuides haces algo que no querías y ya no hay vuelta atrás. En general, el uso de Internet es así, todo lo que hagas tiene efecto inmediato y no puedes, de una manera sencilla, echarlo para atrás.

Ayer nos ocurrió algo muy curioso, precisamente por el uso descuidado del correo electrónico. Resulta que solicitamos la baja de un servicio, de una página web, por correo al administrador, ya que en la web no encontrábamos la posibilidad de hacerlo. Al poco tiempo, nos contestan, que lo suyo sería que lo hiciese por la web y que si quería la baja por correo electrónico, sería necesario enviarles el CIF escaneado. Con las mismas, les contestamos, que ya que para el alta no lo habían solicitado, no entendíamos que para la baja sí, además, les explicamos, que lo habíamos intentado por la web y fue imposible. Y en este punto es donde el uso del correo, falló. La persona que se escribía con nosotros, nos contesta, refiriéndose a un tercero, con el que había hablado y que procedía a la baja, para no hacer ruido con el usuario. Esto es, en el para, en lugar de a nosotros, debería tener puesto, el destinatario correcto, cosa que no hizo.

Por eso, volvemos a insistir, antes de dar a enviar, en cualquier cosa que hagáis por Internet, ya sea un correo electrónico, un formulario de una web, incluso un juego en línea, verificar lo que estáis haciendo, porque una vez que pinchéis en el botón, ya no hay vuelta atrás.

martes, 3 de diciembre de 2013

Buscar una palabra en el diccionario de la RAE

Hace unos meses, la Real Academia Española, cambió su web y desde entonces, perdimos la funcionalidad que permitía pones una palabra a continuación de la url y nos devolvía su definición. Al menos, es lo que notamos de un día para otro.

Ayer nos enteramos que no es así, simplemente, con el cambio de tecnología que han hecho, ahora para usar esa funcionalidad, simplemente hay que poner, en lugar de la url de la RAE, la siguiente: http://drae22.rae.es/ y a partir de ahí la palabra a buscar.

La verdad es que funciona igual que antes, salvo que, mucho nos tememos, el inicio es la edición del diccionario, por lo que cada vez que cambie de edición, tendríamos que cambiar la url.

No nos parecen bien estos cambios, ya que confundes al cliente. Por eso, siempre recomendamos que se busquen Consultores Informáticos serios, que sepan lo que tienen entre manos y aconsejen lo mejor para el cliente. En nuestra opinión, en este caso, no lo hicieron bien y los de la Real Academia Española, no lo evitaron, lo cual no está bien y nos consta, que mucha gente ha dejado de usarlo, por esta tontería.

jueves, 10 de octubre de 2013

Los proyectos informáticos no son una ciencia exacta

Como decimos en el título, por mucho que se empeñen en las empresas, los proyectos informáticos no son una ciencia exacta. Y es que en una empresa, como es normal, lo que interesa es tener todo controlado, como si de una cadena de montaje se tratara. Y es cierto que es el modelo ideal, ya que las cosas salen al ritmo que tiene la cadena y puedes estimar a futuro la producción, de manera que la a adaptes al mercado.

Pero un proyecto informático, por mucho que se quiera, no puede tratarse así. De hecho, una vez acabado, siempre saldrán cosas, que no se estimaron, pero con el uso, ves necesarias y es necesario hacerlas.

Por eso, en muchas empresas, a la hora de planificar costes de un proyecto usan estimadores. Estos estimadores, lo que se suponen que hacen es darte el tiempo exacto que tardas, en tomar requerimientos, en hacer el plan de desarrollo, en desarrollarlo, en implantarlo, ... en definitiva, en darle al cliente una fecha y hora, de puesta en servicio de su aplicación. Y claro, luego resulta, que no cumples con ella.

Si lo analizamos, en cada fase de un proyecto, hay implicada bastante gente, en la fase de análisis, incluso está el cliente, que es quien tiene la necesidad y debe transmitirla al que lo va a hacer. Pero claro, es muy complicado, que de un análisis, salga la aplicación perfecta, por lo que tocará, una vez se empiecen a ver cosas, rehacer muchas de ellas. Esto, obviamente, alarga los plazos. Por eso, los estimadores, no tienen sentido, es más, son, como estamos remarcando en el artículo un timo.

Así que, si eres un cliente, al que venden que te van a hacer lo que sea en una fecha, no te lo creas, porque será complicado tenerlo listo. Nosotros, sólo vemos una forma de poder cumplir y es, si el cliente tiene muy claro lo que quiere y es capaz de transmitirlo a la perfección, como comprenderéis, es prácticamente imposible.